Iglesia Gracia Cuernavaca
Alimento diario

Miércoles, 9 de septiembre de 2026

Nos necesitamos los unos a los otros

1 Corintios 12:7 · 2 min de lectura

“A cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común” (1 Corintios 12:7).

El Espíritu Santo utiliza a los creyentes para ministrar a otros creyentes.

En consonancia con el énfasis que la cultura moderna pone en la independencia personal, a menudo resulta fácil decir: «Si tengo al Espíritu Santo, que es todopoderoso, viviendo en mí, eso es todo lo que necesito para vivir mi vida cristiana». Si bien esto es cierto, al no estar completamente santificados, no siempre permitimos que el Espíritu obre plenamente. Por lo tanto, Dios necesita usar a otros creyentes para ministrar la corrección, la exhortación y el aliento del Espíritu.

La Biblia es muy clara al respecto. La Epístola a los Hebreos dice que Dios quiere seguidores que no vacilen en su profesión de fe. Y una manera fundamental en que los cristianos cumplen con esto es reuniéndose regularmente y animándose mutuamente a amarse y a hacer buenas obras (Hebreos 10:23-25).

No hace falta buscar muy lejos el lugar idóneo para reunirnos regularmente y animarnos mutuamente. Se trata de cualquier iglesia local que cree en la Biblia y que ejerce sus dones espirituales. Estos dones especiales son simplemente los canales amorosos a través de los cuales el Espíritu Santo ministra a quienes forman parte de la comunidad de creyentes. El versículo de hoy sugiere que cada uno de nosotros tiene un don, y esta verdad se explica con más detalle en el versículo 11: «Todas estas cosas las hace un mismo y único Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere». Aquí el apóstol Pablo revela una forma más en que el Espíritu Santo, en su soberanía, nos ayuda a nosotros y a los demás a alcanzar una mayor madurez espiritual.

Lo extraordinario de la obra del Espíritu Santo a través de nosotros es que nos convertimos en extensiones de su voz. Quizás hayas pensado en esta comparación al compartir el evangelio con quienes no lo conocen. Pero la analogía también se aplica perfectamente cuando te acercas a alguien de tu iglesia para ministrarle. La idea de ser una extensión del ministerio del Espíritu Santo debería animarte a ser más fiel al usar tus dones espirituales para ayudar a otros creyentes. Asimismo, debería hacerte más sensible a la obra correctora y edificante del Espíritu en tu vida, a medida que otros te acompañan y te ministran (Colosenses 3:12-13).

Sugerencias para la oración

Pídele al Señor que te mantenga siempre fiel a los mandamientos de Hebreos 10:23-25.

Para un estudio más profundo

Lee 2 Corintios 8:1-7.

  • ¿Qué ejemplo dieron los macedonios en cuanto a la ayuda a otros creyentes?
  • ¿Cómo debería motivarnos eso (v. 7)?

Ministerio Pastoral