Iglesia Gracia Cuernavaca
Alimento diario

Lunes, 28 de septiembre de 2026

Una iglesia sana

Efesios 4:11-12 · 2 min de lectura

“Y Él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:11-12).

Dios ha otorgado a cada creyente ciertos dones y funciones para contribuir a la salud de la iglesia y capacitarla para comunicar el evangelio al mundo.

Dios anhela fervientemente llevar la verdad del evangelio a todo el mundo (Hechos 1:8). Por lo tanto, el Espíritu Santo ha capacitado especialmente a los miembros del Cuerpo de Cristo, la iglesia, para cumplir el gran deseo de Dios para el mundo. En tiempos del Antiguo Testamento, Israel fue el instrumento de Dios para alcanzar a otros pueblos. Durante la historia del Nuevo Testamento, Cristo y los apóstoles fueron los vehículos que Dios utilizó para evangelizar. Hoy, la iglesia es el canal que Dios usa para revelar al mundo su naturaleza y su verdad.

El Señor desea que esta comunidad de creyentes sea fuerte y funcione bien. Además de proveer a los líderes de la iglesia dotados que se mencionan en los versículos de hoy, el plan de Dios es capacitar a cada miembro con un don específico que ayude a la iglesia a crecer y a ser un testimonio saludable para su comunidad. Así como el cuerpo humano tiene diversos órganos que deben funcionar e interactuar adecuadamente para la vitalidad de todo el organismo, el uso constante del don de cada creyente contribuye a edificar la iglesia.

Los dones espirituales no se otorgan al azar, sino que Dios concede a los creyentes dones diversos para que la iglesia refleje la esencia de Cristo. Por lo tanto, los creyentes nunca alcanzarán su plena madurez espiritual a menos que todos los dones se manifiesten entre los miembros de la iglesia.

Por ejemplo, si un pastor ministra mediante la predicación, su congregación debería comunicarse con mayor eficacia. Si alguien ministra el don de la misericordia, otro creyente recibe el beneficio directo y, además, aprende a mostrar misericordia. Al usar los dones espirituales, todos se edifican para ser más semejantes a Cristo y manifestar sus características. Mediante este proceso, el Espíritu Santo ayuda a la iglesia a reflejar la persona de Cristo en su totalidad. ¿Cómo contribuyes con tu don al plan de Dios?

Sugerencias para la oración

Oren para que los líderes y todos los miembros de su iglesia muestren constantemente un testimonio unificado y sólidamente bíblico a la comunidad.

Para un estudio más profundo

Lee Hechos 1:12-14; 2:1-4, 37-47.

  • ¿Cómo demostraron su unidad los primeros creyentes?
  • ¿Cuáles fueron los principales resultados del ministerio del Espíritu Santo en el Día de Pentecostés?

Ministerio Pastoral